martes 22 de junio de 2010

Estatua de sal



Bar Comillas. C/Muntaner, 190. Barcelona.


Doy señales de vida: sigo aquí.

Está resultando ser un camino bastante largo, he estado andando sin saber muy bien mi destino, un poco a ciegas durante casi 500 días. Cada uno de esos días me he levantado de la cama y he seguido adelante. Cada una de esas caídas me ha proporcionado herramientas con las que arreglar mis cortocircuitos, he aprendido técnicas para solucionar mis problemas con mis propias manos y me han llegado a salir callos, pero ahí sigo. He aprendido varios sistemas para comunicarme con los demás: el cariño, la confianza, la calma, la ayuda, la empatía… me he dejado conocer por los demás y me he permitido mirar dentro de las personas y no huir de ellas.
Soy capitana en mi propia historia bélica, dirijo el ejército de mis emociones en pro de mis valores y me siento orgullosa de ello. Soy una persona que busca su identidad en un mar de lágrimas, que busca renovarla, liberarla de la sal.

He vivido situaciones bastante duras, he presenciado, impotente, cómo se iban de mi lado mis compañeras, cómo dejaban el mundo que las vio nacer para no volver sino en forma de memoria. Clara, Ivone, Rosita… siempre estaréis en mi corazón. Pero teníais que haber seguido adelante.

Soy una estatua de sal, que un día fue de lágrimas. Sólo espero de la vida que me dé otra oportunidad para poder disfrutar de ella como nunca lo he hecho. Soy una estatua de sal que algún día será de agua. Pero ya nunca de lágrimas, si no es de risa.

Soy Blanca, algo restaurada, pero mi esencia está más concentrada. Y mis sentimientos se tumban al sol. :)